jueves, 26 de septiembre de 2013

You only have one chance... (Capítulo 14)

Autora: Daleth (@_anothershadow)
Participantes: Kai, Lay, ChanYeol, Kris (EXO), MinAh (Girl's Day), Joon (MBLAQ), JunHyung (B2ST), HeeChul (Super Junior), MinHo, TaeMin (SHINee)
Género: angst, crime, drama, mystery, general
Advertencias: muerte de un personaje, violación NO explícita, tortura, lemon, lenguaje soez
Autorización: +18
Sinopsis:
"SeoWon era un lugar complicado, él lo sabía mejor que nadie... Se conocía sus calles como la palma de su mano, había jugado con fuego en sus rincones más oscuros y más de una vez se había quemado. Pero estaba vivo, más vivo que nunca en su maldita vida. Había escapado de ese agujero que lo consumía lentamente y ahora era libre, libre para hacer todo aquello que las eternas palizas le habían impedido, libre de limpiar sus manos de los restos de sangre seca, libre para contar su historia... Tal vez no es bonita, tal vez es demasiado dura, tal vez no hay un amor verdadero escondido entre sus líneas, pero es su historia. ¿Estás dispuesto a escucharla...?"




Capítulo 14

ChanYeol saltó en la cama con una amago de grito como compañía. Lo había visto... en aquella playa de nuevo, sin poder moverse, Kris había llegado y había acabado con él. “Solo uno de nosotros puede sobrevivir”, había escuchado de sus labios, paralizado completamente por el miedo.

Se pasó la mano por la frente, limpiándose el sudor. Había sido una pesadilla, pero había sido demasiado real... Aquel sueño, que se repitiese tanto, le daba muy mala espina, ChanYeol sentía que algo no iba bien, algo no terminaba de encajar...

Y Kris... Kris lo estaba matando por dentro cada vez más rápido, iba ganando fuerza, consumiendo la suya propia, y, por desgracia, no tardaría mucho en terminar de consumir las pocas energías que aún guardaba ChanYeol.

– Sé que estás aquí.

¿Me has echado de menos?

* * *

Con la puerta convenientemente cerrada y lejos de oídos indiscretos, dar rienda suelta a su pervertida imaginación era algo mucho más cómodo. Cierto que a Lay no le gustaba nada que fuese su pequeña fortaleza su lugar de reunión; su casa era suya, MinHo no tendría que estar profanándola con sus putas idas de olla. Por otro lado, la idea de volver a visitar a MinAh era demasiado tentadora como para resistirse.

– ¿Qué vamos a hacer esta vez? –cuestionó el anfitrión, tumbándose en uno de los dos sofás de los que disponía.

MinHo, justo enfrente de él, jugaba con una baraja de tarot. Yixing ya se había acostumbrado a aquella curiosa manía del otro, ya que nunca se separaba de la baraja.

– Oye –obvió su propia pregunta–, ¿por qué esa baraja tiene tan pocas cartas? No soy un gran entendido en el tema, ¿pero no debería tener más?

El Choi sonrió, aquella cuestión era muy interesante.

– Le faltan cartas, tienes razón, quince exactamente. ¿Sabes por qué? –el chino negó con la cabeza, no muy seguro de si quería saber la respuesta– A cada una de mis chicas les dejo una carta de la baraja que las representa... “El viajero”, “el desconcierto”, “la búsqueda”, “el pensamiento”, “la tristeza”, “la luna”, “la constancia”, “la rueda de la fortuna”, “la muerte”, “el comercio”, “el asesoramiento”, “el presentimiento”, “la perplejidad”, “la justicia” y “el amor y el deseo”.

Un escalofrío recorrió por completo a Lay. Aquello significaba que, al menos, MinHo habría violado y torturado a quince chicas hasta la muerte, y MinAh era la número dieciséis en su lista.

– Cada una de las cartas –continuó– simboliza el pecado que cometió cada una de ellas.

– ¿Cómo que... pecado?

– Llamar mi atención –el moreno sonrió ampliamente–. Cada chica, con su forma de ser particular, me atraía hasta tal punto que necesitaba tocarlas y hacer lo que quisiera con ellas –tragó saliva, callando unos segundos–. ¿Sabes quién fue mi primera víctima?

– No... –respondió de forma queda, en parte embelesado por la forma en la que MinHo relataba su historia con pasmosa naturalidad.

El Choi se echó hacia delante, mirando fijamente a Yixing y este, atraído por su narración, se sentó correctamente, permitiendo que todos sus sentidos se dirigieran a su acompañante.

– Mi novia –pronunció de forma suave y lenta, casi como si se excitara solo con pensar en todo lo que le hizo–. Yo quería que jugásemos un poco y ella se negó, así que la obligué a cumplir mi fantasía –sonrió socarronamente.

Las cartas iban y venían entre los dedos de MinHo, sin detenerse, contando historias que solo el propio asesino podía entender y que se estaban entregando a Lay.

– Ella fue la primera a la que le dejé una carta, “el amor y el deseo”... Las primeras veces siempre son especiales y yo quería dejar constancia de ello para que el mundo entero lo supiese.

– ¿Y qué piensas hacer con MinAh? –la curiosidad se atascaba en la garganta de Yixing en forma de preguntas.

– Aún no lo tengo claro –se encogió de hombros–. MinAh es muy especial... es igual que ella –señaló, refiriéndose a su novia–. Será como revivir los viejos tiempos.

El chino tragó saliva con dificultad. Sin ser él su víctima, estaba muerto de miedo. Siempre había creído que él mismo era una persona asquerosa, pero jamás imaginó conocer a alguien como MinHo, alguien aún peor.

– Es repugnante, ¿verdad?

– ¿E-el qué...?

El joven asesino rió ante la forma tan repentina de actuar del otro, hasta cierto punto inocente.

– ¿Acaso no lo sabes ya? –el anfitrión negó con la cabeza–. No me mientas, Lay... Dilo –ordenó.

– ¿Decir el qué?

– Lo que somos.

– ¿Lo que s...?

– Psicópatas –lo cortó el Choi–. La sociedad nos odia y nos condena, a la gente normal les parecemos repugnantes, creen que no nos merecemos vivir... Así que nos escondemos, nos disfrazamos de personas encantadoras, simpáticas, respetables... qué hipócritas, ¿no?

Yixing cerró los ojos, sintiendo como las palabras calaban hondo en su subconsciente. Él... él no era así... Podría haber hecho daño, pero no era tan cruel y despiadado.

– Sin embargo, tarde o temprano, todo sale a la luz... Hay una forma muy curiosa de saber si realmente eres así...

MinHo se levantó, dejando su baraja sobre la mesa bocarriba, y comenzó a andar por todo el salón pobremente iluminado. Lay no pudo evitar fijarse en la primera carta de la baraja: la indecisión.

– Una mujer está en el entierro de su madre junto con su hermana –comenzó a relatar– y, de repente, ve a un apuesto hombre apoyado en un árbol del cementerio mirándola fijamente. Está lloviendo y ella se acerca a él para refugiarse en su enorme paraguas negro. La mujer, sonrojada, lo mira intensamente –hizo una pequeña pausa–. Durante los días siguientes lo sigue, lo busca, lo vigila... y poco a poco se enamora locamente de él, pero nunca le dice nada. Al final lo pierde de vista y no lo vuelve a ver... Un buen día, la mujer mata a su hermana, ¿por qué?

Lay no prestó la suficiente atención que el acertijo requería, haciendo que MinHo riese escandalosamente. Por alguna extraña razón que desconocía, las tres figuras protagonistas de aquella carta captaban todos sus sentidos. Por un momento se preguntó qué significaría, al siguiente si podía ser su carta.

– ¿Por... qué...? –repitió la última pregunta formulada por el asesino, absorto, aún hundido en su mundo–. Porque quiere volver a ver al hombre –contestó casi sin ser consciente de sus palabras–. Si lo conoció en el funeral de su madre era porque conocía a su familia, así que...

– Iría también al funeral de su hermana –completó el otro chico, de pie justo detrás del sofá que ocupaba Lay, sonriendo satisfecho–. Somo más parecidos de lo que te crees.

Yixing dio un respingo en el sitio al escuchar la voz de MinHo sonando demasiado cerca de su oído, sacando otra risa de sus labios gruesos.

– Esa carta representa el enfrentamiento entre amor sagrado y amor profano –cambió de tema, haciendo alusión al objeto que acaparaba la atención del anfitrión–, es el espíritu tentado por la carne, el capricho, la pasión... ¿Te suena de algo, Lay?

– ¿P-por qué debería sonarme? –rió nerviosamente, comenzando a temer por su propia vida. Se había dado cuenta tarde de que MinHo era demasiado peligroso.

El Choi negó con la cabeza y suspiró, rodeando con un brazo desde atrás los hombros de Yixing lentamente, acariciando sobre su camiseta algo vieja.

– Por nada, por supuesto –sonrió, acercándose al oído ajeno para susurrar–. ¿Sabes? La gran mayoría de nosotros no sabemos hacer “autocrítica”, no notamos nuestros propios defectos y, si lo hacemos, tendemos a disminuir su importancia por tener un poco de compasión hacia nosotros mismo, algo de amor propio... Eso hace que nos llevemos peor con aquellos que se nos asemejan en personalidad y, te voy a contar un secreto... tú no me caes bien, Lay, adivina por qué.

Antes de que el chino pudiera reaccionar de alguna forma, MinHo apretó su agarre alrededor de sus hombros para que no se moviera y llevó su mano libre al cuello largo y blanquecino del otro, apretando tanto como podía.

Lay comenzó a forcejear con él inútilmente, el Choi lo había pillado con la guardia baja y lo iba a pagar muy caro. Como pudo, y haciendo acopio de todas sus habilidades, escapó del agarre firme que mantenían sobre él. Se puso de pie, mirando fijamente a los ojos a MinHo, con la respiración acelerada y los dedos ajenos marcados en su piel.

– Adivina por qué –repitió, ampliando su sonrisa.

Choi MinHo alargó la mano, cogiendo el pie de una lámpara rota y levantándolo lentamente sobre su cabeza, preparándose para atacar.

– Adivina, Zhang Yixing.

* * *

061 dígame.

– Necesito... necesito una ambulancia –la voz entrecortada al otro lado de la línea sonaba cansada.

¿Qué le ha ocurrido, señor?

– Me han atacado.

¿Cuál es su estado?

– N-no... no estoy seguro... Me desmayé y me acabo de despertar –soltó un quejido estrangulado–. Me duele mucho la cabeza y... me sale sangre...

¿Dónde tiene la herida, señor?

– No lo sé... yo solo veo sangre... Hay mucha sangre.

Voy a mandar una ambulancia, señor. Procure estar en un sitio accesible, ¿de acuerdo? Dígame su dirección, por favor.

Yixing tragó saliva, soltando como una letanía dónde se encontraba, dónde se escondía desde hacía años.

MinHo lo había atacado y él no había sabido defenderse, se había ensañado con él hasta que perdió la consciencia muy posiblemente creyendo que estaba muerto. Después le había tirado algo, saliendo con tranquilidad de su hogar, dejándolo indefenso y a merced de cualquiera que decidiera entrar allí.

Suspiró tratando de mantener los ojos abiertos, debía mantenerse despierto, tenía que aguantar... aunque fuese solo para ver la calle en la que se había criado, aunque fuese solo para despedirse del agujero negro en el que lo habían tirado y que lo había convertido en lo que era ahora.

Cerró los ojos un poco, no queriendo llorar justo en ese momento. Se sentía tan vulnerable... tan débil y frágil... Como cuando aquel hombre asqueroso que juró y perjuró darle una buena vida le puso la mano encima por primera vez. Él había tenido la culpa de todo, él había hecho que se convirtiese en un monstruo.

Yixing miró su mano parcialmente ensangrentada buscando aquella cicatriz, la que se hizo al morderse la mano para no gritar de dolor, para no llorar; porque, si lo hacía, su padrastro abusaría de él más fuerte y durante más tiempo como castigo, y el pequeño niño que era no quería ser castigado de nuevo... ¿No era suficiente todo lo que le hacía? ¿Qué crimen había cometido Yixing para que abusaran de él cada noche?

Cerró su mano fuertemente, golpeando el suelo con las pocas energías que le quedaban, descargando la rabia que lo había invadido.

Yo no soy malo, no lo soy... yo no...

– ¡Señor! Soy del servicio de urgencias, vamos a ponerle morfina y suero, ¿de acuerdo?

Otras voces se unieron a la primera que había escuchado y pronto el olor a látex llenó sus fosas nasales. Las manos cubiertas por guantes que revisaban sus heridas le hacían sentir náuseas, no quería que lo tocaran, no de nuevo...

Con cuidado y después de haberlo inmovilizado, se dispusieron a subir a Lay a una camilla para llevárselo.

– ¡No!

Las personas enviadas de urgencias pararon en seco, expectantes.

– Dadme –tragó saliva–. Dadme esa carta –señaló a un punto cualquiera del suelo.

– ¿Se refiere a esta? –uno de los ATS le tendió el pequeño rectángulo manchado de sangre.

– Sí... –la palabra exhalada en forma de suspiro y la pequeña sonrisa reconfortante acompañaron a la mano estirada para cogerla.

La apretó contra su pecho con fuerza, asintiendo para que se lo llevaran ya. En cierta forma aquella carta de tarot que simbolizaba su pecado era como el alivio de una carga, como si hubiesen arrancado de su interior al monstruo que encerraba y lo hubieran guardado en aquel pequeño trozo que se había convertido en parte de su historia.


– Yo no soy malo –suspiró de nuevo–, esta carta es la prueba.
Continuará...

Todavía no muerdo ni como ni echo maldiciones, así que agradecería algún comentario con respecto al fic. Gracias~

4 comentarios:

  1. Aquí estoy~ -lo he leído apenas lo subiste, LOL-
    Ya va, wait... ¿Por qué Kris ha aparecido de nuevo? Q__Q No, osea... No, de verdad, yo no quiero que termine de consumir a ChanYeol... ChanYeol no es malo! Pero, mientras consumía la droga, silenciosamente Kris le consumía aún más ¿No es así? JODER, QUE ME HE ENCARIÑADO MUCHO CON EL IDIOTA ÉSTE, LLORO, AH.
    Y apareció MinHo de nuevo (Vuelvo a caer en la duda ¿A quién mató MinAh si éstos están vivos aún?). MinHo aclaró un poco bastante a Yixing... pero de qué manera. ¿Qué le pasa a Lay? ¿Por qué se lleva a MinHo a su casa? Es un puto asesino, es muy peligroso, QUÉ LE PASA. Locoh, MinHo da mucho miedo, ¿Cómo es que Yixing no ha pensado antes en lo peligroso que es? Se dio cuenta muy tarde, joder. Y que ya Yixing no es tan malo como se veía al principio... se ablandó mucho, con JongIn y todo eso... Me voy a llorar, que ya Yixing se me va a morir y tarde le agarré más cariño, ugh ;;
    Qué. Puto. Miedo. Con. Choi.
    De verdaaaad, ninguno me había dado tanto miedo como él. Que vale, que HeeChul es un imbécil y mató al mellizo de Kai, y me cae mal por eso, pero no me dio tanto miedo como MinHo º-º srsly, creo que aún no había pensado en la gravedad del asunto...
    ¿Por qué a MinHo no le cae bien Yixing? no lo he pillado porque leí pensando en que ya iba a matar a Yixing, ja ja... jajaja... já :'D (?) *es idiota*
    Y así ;;___;; he sentido pena por Yixing (Y por ChanYeol porque ya lo poco que queda de él desaparecerá -cry-.) y...y.. te dejo comentario temprano para que te me animes un poco, boni ;; a mi si mi si me gusta mucho tu fic, está demasiado genial! (no lo digo a la ligera) No había sentido tanta preocupación por un personaje antes LOL osea, al menos no uno de un fic~
    Y...y... ya me voy > < Te quiero Aura Boni, Adiós~ ♥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te había respondido a los otros comentarios y no sé por qué blogger me los borraba la mitad y lloro ;;;;;; Así que te respondo a este y luego vuelvo con los demás

      Kris ha vuelto e_é ¿Te crees que es tan fácil de derrotar? PUES NO (?) Esta vez has acertado, dongsaeng LOL Tranquila, te prometo que no dolerá, será rápido y todo habrá pasado ya...

      Te lo explico ya, MinAh mató a personas random que no les importan a nadie (?) O sea, era una trampa en realidad LALALALÁ (?)

      MinHo es un as con las palabras, sabe exactamente lo que decir para dejarte las cosas claras XDD Lay es tonto, ¿no te has dado cuenta? (???) Si ahora piensas que Yixing no es tan malo, tú espérate a leer el capítulo 16 (creo que es el 16 XD). Ahí cambiará completamente tu parecer sobre él, te lo aseguro *lo hizo a propósito*

      Es que MinHo es un psicópata XDD No hay que tomárselo a broma... Ahora es cuando te tienes que dar cuenta de una cosa que pasa al principio del todo (???) Y bueno, a MinHo no le cae bien a Yixing porque se ve reflejado en él. Es decir, MinHo le explica que tendemos a llevarnos mal con las personas que se parecen a nosotros, por eso le dice lo de "tú no me caes bien". ¿Lo entiendes ahora?

      Gracias por tus comentarios, esto es lo que me anima últimamente a continuar actualizando ;; <3 Y tranquila, pronto acabará tu sufrimiento (?)

      Te quiero, dongsaeng, muchas gracias por tu apoyo~ <333

      Eliminar
  2. Esta historia se pone cada vez mejor!!!!! Mucha intriga, mucha intriga y me encanta la intriga!!!! ^_^
    Te digo la verdad: es mi primera vez leyendo un fic con lemon yaoi y al principio, cuando anunciaste que iba a haber un poco de yaoi lo primero que pensé es ''NOOOOOOOOOOOO !!!!POR QUÉ?????? POR QUÉ LO ARRUINA DE ESTA FORMA?!!?''... Peeeeero, me animé a leer el capítulo no censurado y me dije ''Umm, esto no está tan mal'' jaja ....Eso sí, quiero pensar que hay un poco de amor entre Kai y Lay, no?? Una pizquita de amor no le vendría nada mal a este fic jajaja =)
    Yo vengo siguiendo la historia desde que publicaste el segundo capítulo pero como soy medio tonta para comentar u opinar (tengo que admitir que no es lo mío =/ ) nunca que animé a escribirte algo... mis disculpas... entiendo que debe ser horrible que no te comenten todo el trabajo que estas haciendo...
    Ok, con esto me despido!! Nos vemos hasta la próxima!!!!!!!!!!!!!!!!!! ^_^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola ^^ Muchas gracias por comentarme, de verdad ;u; Aunque no sepas qué decir, yo me contento con un "me gusta mucho, síguelo" de verdad, solo un poquito para saber que merece la pena ;;;;;; <3

      Lo del yaoi... XDDD Al principio iba a ser algo secundario para darle un poco de juego a la trama, pero al final me coaccionaron para que hubiera lemon LOL Así que lo aproveché. Te doy permiso para que pienses que hay amor entre ellos (?) XDD

      Muchas gracias de nuevo ;; Y me alegro mucho de que te esté gustando >///< Ya he actualizado, por si no lo has visto! ^^

      Eliminar