Participantes: Kai, Lay, ChanYeol, Kris (EXO), MinAh (Girl's Day), Joon (MBLAQ), JunHyung (B2ST), HeeChul (Super Junior), MinHo (SHINee)
Género: angst, crime, drama, mystery, general
Advertencias: muerte de un personaje, violación NO explícita, tortura, lemon, lenguaje soez
Autorización: +18
Sinopsis:
"SeoWon era un lugar complicado, él lo sabía mejor que nadie... Se conocía sus calles como la palma de su mano, había jugado con fuego en sus rincones más oscuros y más de una vez se había quemado. Pero estaba vivo, más vivo que nunca en su maldita vida. Había escapado de ese agujero que lo consumía lentamente y ahora era libre, libre para hacer todo aquello que las eternas palizas le habían impedido, libre de limpiar sus manos de los restos de sangre seca, libre para contar su historia... Tal vez no es bonita, tal vez es demasiado dura, tal vez no hay un amor verdadero escondido entre sus líneas, pero es su historia. ¿Estás dispuesto a escucharla...?"
«Capítulo 9
Capítulo 10
MinAh entró en su
pequeño santuario y se sentó en el sofá que seguía allí. Era tarde y ChanYeol
hacía rato que ya se había marchado, así que podía estar en esa sala sin temor
a que nadie la encontrara. En teoría debería preocuparse por si su padre
llegaba, pero hacía una semana que no pasaba por casa y dudaba mucho que
volviera ya.
Se tumbó en el sofá
mirando hacia la ventana. Era noche cerrada, de madrugada, y ya no se escuchaba mucho jaleo. No era usual
una noche tan tranquila y silenciosa, siempre había alguna redada o algún
enfrentamiento con tiros de por medio, pero aquel día parecía que los planetas
se habían alineado y le estaban otorgando a MinAh un poco de tranquilidad para
su bulliciosa mente.
Suspiró y dirigió su
vista a las armas que seguían sobre la mesa. En unas horas más, según la carta,
Lay y MinHo se reunirían en aquella cafetería, era la oportunidad perfecta para
matar dos pájaros de un tiro. Pero aún no sabía si era capaz de apretar
el gatillo.
Y además... todo lo
que ChanYeol le había dicho... Estaba segura de que, si los mataba, les estaba
haciendo un favor a muchas otras chicas y familias que deseaban poder descansar
en paz al fin. Aunque eso no quitaba que le estaba segando la vida a dos
personas.
A pesar de que ahora
estaba señalada para el resto de sus días, a pesar de que la sociedad le había
dado la espalda y la había abandonado y dañado, a pesar de sentirse oprimida y
encerrada en un laberinto sin salida, su mente le gritaba que ella no era
capaz, llevando el papel antagonista de su corazón resentido, ávido de
venganza.
¿Y qué si hacía daño?
A MinAh también se lo habían hecho y ella no se había quejado. Iba a matar,
sí, pero mataría a dos monstruos sin sentimientos ni escrúpulos, ¿podría
considerarse eso un verdadero asesinato? Porque a ella le sonaba a justicia,
una que sabía muy dulce además.
Min se levantó y se
dirigió a la mesa, acariciando levemente con la yema de los dedos el metal frío
de aquellas pistolas. Realmente ya no le parecía tan terrorífica la idea de
llevar una con ella...
Cogió una de las
armas, una automática de 9 milímetros, la empuñó y la levantó, sujetándola de
forma firme. Siendo más pequeña, su padre acostumbraba a llevarla a disparar.
MinAh era contraria a todo lo que pudiese hacer daño a alguien, pero el señor
Bang era un amante empedernido de las armas. Tal era su pasión que insistió en
enseñarle a su hija cómo disparar, y ella no se quejaba porque parecía que esas
lecciones le iban a ser de utilidad.
Suspiró y bajó la
pistola. La miró durante unos segundos y la cargó con minuciosidad y casi mimo.
La volvió a levantar, mirándose en el espejo manoseado que se erguía cerca de
una de las esquinas. Sonrió para sí, no estaba mal... nada mal.
– Boom.
Y un disparo resonó en
la calle.
* * *
– Aquí tiene su café, señorita –el muchacho encargado aquella tarde de la cafetería dejó la taza con sumo cuidado sobre la mesa, regalándole una sonrisa a la chica.
– Muchas gracias –le
devolvió la sonrisa, inclinando ligeramente la cabeza.
Ella cogió la taza con
ambas manos y posó el borde entre sus labios, saboreando el gusto amargo y
abrasador del café. Bajó el recipiente, sonriendo ligeramente, aquel néctar
personal era su único capricho y siempre procuraba disfrutarlo hasta al última
gota.
Miró por la ventana,
la calle estaba casi tan vacía como el local, donde, aparte de ella, solo había
dos chicos que charlaban animadamente sobre lo que fuera. Uno de ellos la
miraba de vez en cuando, pero la muchacha estaba muy ocupada hundida en el
sabor del café.
Poco a poco, más personas comenzaron a llegar, ocupando las diversas mesas y el espacio en la barra de bar. Sin embargo, a ella le importaba más bien poco, era feliz vagando en sus mundos de distracción y musarañas. Desde luego era muy difícil conseguir su atención... Claro que solo hay que saber tocar la tecla correcta.
Un segundo, las
campanillas sonando al abrirse la puerta, el alboroto, una figura colándose y
un disparo resonando.
Los gritos no tardaron en aparecer, algunos se tiraron al suelo, otros se escondieron tras la barra. Dos, tres o cinco disparos más siguieron al primero. ¿Qué está pasando?
–
¡Silencio!
Boom.
– ¡Que nadie se mueva!
Rebotando en las
paredes, impactando en todos lados, inundando su cabeza, más y más disparos.
– ¿Qué nos vas a
hacer? –una voz temblorosa se alzó sobre el ruido.
– Mataros.
Ojos cerrándose,
llantos fluyendo, seguro desapareciendo, pistola apuntando, disparo sonando.
* * *
– ¡Alto, policía! ¡Suelte
el arma!
Los coches llegaban a
toda velocidad, haciendo un sonido chirriante al frenar. Más y más agentes de
policía entraban, apuntando con sus armas reglamentarias a la persona que había
llevado el terror al pequeño local.
La chica que seguía de
pie en el centro de la cafetería dejó caer las dos pistolas que llevaba y
levantó las manos.
– ¡Las manos detrás de
la cabeza!
Obedeció con extrema
parsimonia, como si le costara hacer ese simple movimiento. Cuando estuvo como
los policías querían, un agente se acercó a ella y le puso las manos tras la
espalda, esposándola.
A los segundos, se
escuchó la sirena de la ambulancia, el personal médico entró de forma
desordenada y rápida, dirigiendo su vista a los heridos más graves que parecían
perder sangre a una velocidad alarmante.
La policía escoltaba a
la presunta asesina hacia el exterior, donde un nutrido grupo de curiosos ya
esperaban para enterarse de lo que había pasado.
– ¡Noona! –entre el
gentío se alzó con facilidad una voz grave y familiar, teñida por la
preocupación–. ¡MINAH NOONA!
La chica buscó entre las personas al que la llamaba, vislumbrando fácilmente la cabellera rizada de ChanYeol. El menor, acompañado de otra persona a la que no distinguía, se abría paso hasta ella.
– Noona... ¿q-qué ha
pasado? –acunó la cara pálida y suave de la chica entre sus manos, mirándola
con preocupación.
– No me mires así,
Channie... No me merezco tu compasión.
– Pero... Noona, ¡no
puedes rendirte! –gritó viendo cómo la separaban de su lado para meterla en un
coche policía–. ¡Kai! –se dirigió a su amigo, quien lo observaba todo
impasible–. Tienes que hacer algo, por favor...
– ¿Y qué puedo hacer
yo?
– Eres una persona
influyente, Kai. Seguro que al menos ganas tiempo.
El moreno suspiró,
acercándose donde los policías se reunían sin saber muy bien qué debía decir.
– Disculpen –llamó su
atención–, me gustaría hablar con vuestro superior.
– Soy yo –contestó un
hombre alto y musculoso, aunque su figura parecía más bien conseguida en gimnasio.
Sinceramente dudaba mucho que alguna vez le hubiera puesto una mano encima a
nadie–. Choi Siwon, para servirle –le tendió una mano y Kai se la estrechó
gustoso.
– Kim JongIn
–contestó, viendo de reojo las primeras reacciones tanto en el tal Siwon como
en el resto de agentes, ya lo habían reconocido...
– ¿Y qué desea, señor
Kim?
– Que soltéis a la
chica.
– ¿Disculpe? –el
superior no daba crédito a lo que escuchaba.
– Verá... ¿cómo
decirlo para que no suene muy violento? Digamos que la señorita solo cumplía
órdenes –el moreno sonrió de forma un tanto socarrona–. Y usted mejor que nadie
debe saber que es muy peligroso desobedecer.
– Exacto. Por eso
mismo no la voy a soltar. Escúcheme bien, esa chica ha asesinado como mínimo a
cinco personas y...
– Presuntamente
–remarcó Kai–. Es una presunta asesina, inocente hasta que se demuestre lo
contrario.
El agente Choi lo miró
con el ceño fruncido, JongIn hasta casi pudo adivinar como se le hinchaba una
vena en el cuello. Cabrear a un agente de policía era más divertido de lo que
pensaba, tendría que repetirlo.
– Pues esa chica ha
asesinado presuntamente a cinco personas y mi obligación es perseguir y
castigar a los delincuentes.
Kai rió, aquello le
parecía la mayor estupidez que había escuchado nunca.
– Entonces tendría que
detener a todo el barrio, agente Choi. De hecho hasta dudo que usted esté
completamente limpio –el Kim volvió a reír al ver el desconcierto reflejado en
la cara del policía–. ¿Quiere empezar por mí? Le doy mi permiso –bromeó,
juntando sus muñecas para simular que estaban esposadas–. Suéltela, no se lo
voy a repetir ni una vez más porque, a la próxima, el siguiente cadáver que
levantarán del suelo será el suyo –esa vez Kai no bromeaba, y se lo hizo notar
con su tono serio y autoritario–. Que tenga un buen día, señor agente.
JongIn comenzó a
alejarse lentamente hacia el coche donde estaba MinAh. Sabía que Choi Siwon no
se iba a negar a su petición, hasta para la policía era más importante
conservar la vida que “hacer justicia y mantener el orden y la paz”.
Pronto, un agente de
menor rango que el señor Choi hizo salir a la presunta asesina del coche,
quitándole después las esposas. La chica, algo desorientada, se acercó al joven
que habían señalado como su salvador.
– Yo... –comenzó a
decir, nerviosa–. Muchas gracias, de verdad.
– No me las des, no me
las merezco.
* * *
Yong JunHyung se
dirigió al punto de venta de droga que había acostumbrado a visitar desde hacía
ya más de una semana. Lo cierto era que disfrutaba mucho de la compañía de
DooJoon y KiKwang.
Entró al local,
saludando con una sonrisa a ambos hombres, ocupados en ese momento sirviendo a
una clienta. Doo se encargaba de contar el dinero mientras el otro pesaba la
cantidad adecuada y la guardaba en bolsas de plástico.
– Buenos días –saludó,
recibiendo respuesta de todos los presentes–. ¿Qué tal? ¿Ha ocurrido algo nuevo
en mi ausencia?
– Esta mañana –la
chica, joven, que parecía ser una clienta usual por la familiaridad con la que
la trataban, comenzó a hablar–, escuché en el mercado que ayer alguien entró en
una cafetería y se lió a tiros.
– No jodas –las
expresiones de sorpresa no tardaron en aparecer–. ¿Y ha muerto mucha gente?
– Dicen que seis o
siete, y hay al menos tres hospitalizados graves más –respondió la chica de
nuevo.
– ¿Estás segura,
GaYoon? –ella asintió a la pregunta de KiKwang.
– La gente está muy
enfadada por eso...
– ¿Por qué? –JunHyung
no pudo aguantar su curiosidad.
– Al parecer han
dejado al culpable suelto porque alguien... –tragó saliva y bajó el tono de
voz, algo desconfiada–. Alguien de la mafia lo defendió diciendo que cumplía
órdenes... Todo el mundo cree que la mafia pretende matarnos.
Jun se quedó de
piedra. ¿HeeChul estaba detrás de todo eso? ¿Había sido alguna clase de
venganza...?
DooJoon y KiKwang se
quedaron mirando a su jefe a sabiendas de la estrecha relación que mantenía con
la cabeza de la familia Kim, a la espera de alguna reacción, por mínima que
fuera.
– Pero... s-si ha
ocurrido será por algo, ¿no? Es decir, aquí siempre hay escándalos de ese tipo
–el Yong maldijo para sus adentros al notar cómo le había temblado la voz.
– Supongo... –GaYoon
se encogió de hombros–. Aunque dicen que no había nadie realmente importante
dentro de la cafetería. Tampoco estoy segura, ya sabéis cómo son las
habladurías. Pero si algo os puedo asegurar es que esto no presagia nada
bueno...
Continuará...

Y como habia dicho ya, MinAh termino cayendo!
ResponderEliminarMe tienen que pagar cada vez que lo que yo diga pase, jue (?)
A ver... primero lo primero... CHANYEOL EN EL CAP ANTERIOR!!! Es que me has matado con tanto ChanYeol en todo el cap, jue. Solo falto que estuviese de metido en la pelea de Kai/HeeChul/JunHyung (?) Y me dio miedo con eso que se fumo D; casi estaba gritandole a la pantalla LOL pero buena, que si eso hace falta para que no se vuelva mas loquito por Kris, si lo dejo <3 (?) Y que me daba como mala espina tanta paz al principio, a pesar de que no fuese real y tal.
Kaisheto se revelo, OMO (?) Suena muy enfermo si te digo que me gusta que se pelee con Hee? (??) u3u es raro, pero si...
Ahora pasando al cap de hoy /o/ sigo repitiendo que yo sabia que MinAh iba a caer xD y al fin, que ya basta de estar asustada en casa esperando paranoica a que pase algo! -bueno, y tambien es que apenas ha despertado y ha caido en cuenta de que le hicieron algo y le vale lo demas, solo quiere veganza/justicia LOL-. Kaisheto se revelo, OMO x2 (??) ChanYeol si que sabe aprovechar que su amigo sea de la mafia /o/ -por la droga y por salvar a personas inocentes, que amor es Yeollie <333 (???)- Ih, lo que hace Jun me da intriga... aja, que vende pero... segun yo hay algo mas ahi, eso esta sospechoso >3>
Y es todo lo que tengo que decir (? Detesto comentarte por aca poque no puedo colocar acentos, abrir signos de interrogacion, y se me van faltas horribles TT asi que disculpame por eso~ -hablo de la lap-. Ih, que me gusta mucho y no lo digo porque seas tu la que lo escriba, mh? Si algo no me gustara te diria u3u y en fin. Graciash por el cap mi Aurita Ancianita Bonita~~ chu~ >3<
._. CSM Minah u3u...Me decepcionó. ¿Por qué no lo pensó mejor? ¿La tonta prefirió liarse a tiros con gente que ni conocía? Mejor hubiese acechado en silencio y muy meticulosamente sólo a Lay y a Minho ._. Pero ¿Qué diablos le pasó? Bueno, a juzgar por lo que ha vivido, su salud mental no debe ser del todo buena..De cualquier modo ;A; no me gusta. -Saca su matamoscas.- MINAH CTM. (??). LOL Gayoon lo escuchó en el mercado, parece una de esas ancianitas chismosas (?) Jaja no es cierto...¿Sabes? La verdad me molestó mucho que dejaran libre a Minah porque...¿Y qué de esas personas muertas? Inocentes...¿Qué hay de ellos? Sólo porque un chico lindo, moreno y de la mafia se impuso ¿Eso es todo?, qué poca dignidad la de Siwon, y qué porquería de lugar es ese...Matar o morir, esa parece ser la solución e__e -se molestó.- (???) Jaja dije que comentaría, aquí estoy, preciosa c': ♥♥ -va al siguiente.-
ResponderEliminarA estas alturas de la vida(?) MinAh no está precisamente muy bien de la cabeza, esa muchacha tiene un trauma ;; Piensa cómo reaccionarías tú si estuvieras en su lugar :/ Y sí, GaYoon es una cotilla (?) XDDDD
EliminarEn cuanto a lo de la policía y que dejaran a MinAh en libertad... bueno, creo que dejé bastante claro desde el principio que el barrio era una mierda (???) De hecho, la mafia tiene más fuerza que la propia policía, es como si fuese una pequeña ciudad aparte en manos de la familia Kim, por eso cuando les dice su nombre se quedan todos O3O (?) Además, no todos puede ser felicidad -nada es felicidad en su fic(?)-
Gracias por comentarme~ ♥