Participantes: Kai, Lay, ChanYeol, Kris (EXO), MinAh (Girl's Day), Joon (MBLAQ), JunHyung (B2ST), HeeChul (Super Junior), MinHo (SHINee)
Género: angst, crime, drama, mystery, general
Advertencias: muerte de un personaje, violación NO explícita, tortura, lemon, lenguaje soez
Autorización: +18
Sinopsis:
"SeoWon era un lugar complicado, él lo sabía mejor que nadie... Se conocía sus calles como la palma de su mano, había jugado con fuego en sus rincones más oscuros y más de una vez se había quemado. Pero estaba vivo, más vivo que nunca en su maldita vida. Había escapado de ese agujero que lo consumía lentamente y ahora era libre, libre para hacer todo aquello que las eternas palizas le habían impedido, libre de limpiar sus manos de los restos de sangre seca, libre para contar su historia... Tal vez no es bonita, tal vez es demasiado dura, tal vez no hay un amor verdadero escondido entre sus líneas, pero es su historia. ¿Estás dispuesto a escucharla...?"
(Si la vida no es una broma, entonces ¿por qué nos estamos riendo?)
«Capítulo 8
Capítulo 9
ChanYeol
abrió los ojos lentamente. Una suave brisa marina removía sus
bucles revoltosos, el sol brillaba con fuerza y un ruido lejano de
olas chocando contra la costa dominaba el ambiente. Se sentía bien,
extremadamente bien, una sensación de paz y armonía crecía en su
pecho, haciendo que cada vez estuviera más relajado. Todo era
perfecto.
Dio
un paso, dos, tres y al poco ya estaba en la costa de aquella playa
de arenas blancas. Se lo pensó un poco y, al momento que una sonrisa
juguetona se hacía con el control de sus labios, entró al agua,
deseando jugar un poco. Sin embargo, sus pies no se mojaron al ser
rodeados por el agua. Bajó la mirada, buscando el error y... no se
hundía... como si el agua pudiera resistir su peso. Dos o tres pasos
más y ChanYeol seguía sobre el agua. Rió suavemente, al contrario
de lo que pensó al principio, la idea de andar sobre el mar le
agradaba bastante.
Continuó
con su camino sin rumbo fijo. Ciertamente se sentía como Jesucristo,
especial, único, un milagro. ChanYeol nunca había sido
especialmente creyente, pero su dulce abuela sí lo fue, y ella
acostumbraba a hablarle de milagros y ayudas piadosas.
El
chico paró cuando ya estaba bastante alejado de la costa, y miró a
su alrededor pensando que tal vez podría encontrar algo interesante.
Giró sobre su propio eje, observándolo todo, para luego agacharse y
mirar a través del agua tan cristalina y pura.
ChanYeol
sonrió abiertamente al ver pasar un pececillo de brillantes colores
que se movía de forma grácil y elegante. Hundió un dedo en el
agua, intentando acariciar a la pequeña criatura, pero el pez giró
bruscamente para luego rodear la extremidad intrusa en su hábitat.
ChanYeol comenzó a jugar con el pececito, haciéndolo nadar en
círculos.
El
chico se lo pasaba bien con su pequeño acompañante, él nunca fue
un niño materialista, con poca cosa era feliz. Así fue en su
infancia y así sería para el resto de su vida.
Tal
era su distracción con el animalito que apenas se dio cuenta cuando
desapareció nadando mar adentro.
–
¿Eh? –abrió los ojos, sorprendido– ¿A dónde ha ido?
ChanYeol
se irguió, rascándose la nuca, aquello había sido muy raro... Miró
hacia todas direcciones, buscando el por qué de la pequeña
desaparición, y pronto lo comprendió.
Allí,
donde la isla nacía, ya no había nada. Las olas que antes rompían
contra la costa comenzaron a paralizarse, transmutadas en cristal
brillante, un cristal que se extendía con rapidez hacia donde él se
encontraba.
ChanYeol
abrió los ojos horrorizado y comenzó a correr mar adentro tan
rápido como podía. No sabía si llegaría a algún lado o si se
salvaría, solo era capaz de enfocarse en correr cada vez más. Sin
embargo, el hielo era más veloz que él y, a cada segundo, ocupaba
más y más espacio, rodeándolo.
De
repente, y para su desgracia, ChanYeol tropezó, perdiendo el
equilibrio y cayendo sobre la superficie aún líquida. Se levantó
como pudo, buscando con qué se había tropezado, pero, antes de
lograr vislumbrarlo, una mano se aferró con fuerza a su tobillo.
El
chico gritó, forcejeando por liberarse de aquella extremidad fuerte
y fría que nacía del agua, aunque era inútil. A la mano le siguió
un brazo recto y simple, tras el cual una cabeza sin rostro comenzó
a aflorar del mar.
Volvió
a gritar, sintiendo cómo su cuerpo se paralizaba por el miedo sin
poder evitarlo, más aún cuando una segunda de esas criaturas se
aferró a su otra pierna. ChanYeol sintió como el tiempo se
ralentizaba a la vez que más y más de aquellos maniquíes nacían
del fondo del mar y se aferraban a su cuerpo, impidiéndole cualquier
clase de movimiento.
Cualquiera
de sus intentos por liberarse era inútil y eso hacía que se
sintiera cada vez más desesperado, sin control sobre sí mismo.
El
hielo que lo había obligado a emprender su huida cada vez estaba más
cerca, amenazando con abrazarlo con su aliento de invierno, pero no
podía hacer anda... Era tan frustrante... Iba a morir sin haber
luchado, sin tener la oportunidad de al menos haberlo intentado, tan
solo había huido...
Cuando
la superficie cristalina comenzó a expandirse sobre su cuerpo,
ChanYeol no opuso ninguna resistencia, era demasiado inútil...
Pero, al contrario de lo que esperaba, su beso helado no le trajo el
descanso de la muerte o la relajación de un sueño, sino la
intranquilidad y la frustración del que no hace nada aún pudiendo
luchar, el dolor de ser un simple espectador, ver como la vida pasa
sin que nadie recuerde tu existencia, sin pena ni gloria, solo...
Cuando
el hielo se cerró sobre su cabeza y congeló su expresión, ChanYeol
no lloró ni se enfureció, ChanYeol sonrió porque ese era su sitio,
aplastado y abandonado por la sociedad, encerrado en los recovecos de
su mente, bajo el control de Kris.
*
* *
Ojos
abiertos bruscamente, respiración acelerada, sudor frío y corazón
latiendo desenfrenado. ChanYeol se sentó en la cama que ocupaba y se
llevó la mano al pecho, tratando de tranquilizarse. Ha sido una
pesadilla.
Buscó
a tientas el interruptor de la luz y la encendió, observando
absolutamente todo lo que le rodeaba. Ni playa, ni hielo, ni
maniquíes, ni...
–
Kris... –susurró, de repente congelado a causa del miedo.
¿Me
has echado de menos?
Media
sonrisa socarrona adornando sus labios, mirada segura y pose
desafiante. Él... quería pelea, iba a por ChanYeol.
–
No... –comenzó a balbucear.
¿No
qué? ¿Que no te pegue? ¿Que no te insulte? ¿Que no te domine, tal
vez? –y su risa sarcástica se hizo con el control del
dormitorio ajeno.
–
Déjame.
Kris
chasqueó la lengua ante tal petición, molesto.
Ya
sabes que no es posible... ¿es que no te enteras o no te quieres
enterar?
ChanYeol
bajó la cabeza. Tenía razón, siempre la
tenía... Nunca desaparecería, pero él se empeñaba en insistir en
lo contrario y no lograba comprender por qué. ¿Acaso habría alguna
solución? ¿De verdad era posible? Kris no...
De
repente, una idea se cruzó por su mente. A su lado, en aquella cama
aún seguía el opio que le había dado Kai, tal vez...
Cogió
la bolsita con manos temblorosas, su amigo le había dejado un
cigarro ya preparado. Sonrió para sí, imaginando la cara de
confusión que tendría Kris en ese momento, y buscó en la mesilla
algún mechero, sabiendo que Kai guardaba mecheros por todas partes.
Se
puso el cigarro entre los labios, el pulso temblándole, y levantó
el mechero.
–
Ya es hora de que te vayas, Kris.
*
* *
El
timbre comenzó a sonar insistentemente, haciendo que MinAh se
sobresaltara. Se había quedado dormida en aquel rincón de la
maldita habitación empapelada.
Se
levantó del suelo apoyándose en la pared y se frotó los ojos, algo
adormilada. El sol entraba por la ventana con fuerza, parecía que le
habían dado las una del mediodía durmiendo.
La
persona que esperaba en la puerta, impaciente, comenzó a aporrearla,
haciendo notar aún más su presencia, si aquello era posible.
–
¡Ya voy, ya voy!
La
chica corrió hasta la entrada principal, pero, cuando su mano ya
rozaba el metal del pomo, una duda asaltó su mente. ¿Y
si eran ellos de nuevo?
Instintivamente
y ante su propia pregunta, se giró hacia el pasillo que daba a la
cocina, donde se había encontrado con Lay, suspirando de alivio al
notar que seguía sola.
–
¡Noona, soy Channie! ¡Ábreme, por favor~!
Al
escuchar aquellas palabras, MinAh dejó que una suave risa escapara
por sus labios. Si era ChanYeol no tenía nada que temer, de eso
estaba segura.
Abrió
la puerta y le sonrió al chico, pensando que lo mejor era que no se
enterara de nada de lo que había pasado.
–
¿Qué tal estás, ChanYeol?
–
Mmm... muy relajado~ –contestó, feliz,
arrastrando ligeramente las palabras–. Puedo pasar, ¿verdad?
Ella
sintió, apartándose de la puerta y viendo entrar al joven alto. Con
algo de recelo, lo guió por la casa hasta una pequeña sala de estar
que nunca usaba, porque no podía permitirse que el menor viera todas
aquellas fotos.
–
Siéntate, Channie. ¿Quieres tomar algo?
–
No, da igual, noona. Vente conmigo –golpeó con
suavidad el hueco que había a su lado en aquel sofá de dos plazas,
dando a entender que quería que se sentara.
MinAh
obedeció, dejándose caer en el sofá. Comparado con la esquina
contra la que había dormido, aquello era como descansar sobre un
colchón de agua con muchos almohadones. La chica suspiró, dejando
entrever un poco de felicidad, aunque fuera más bien superficial.
Ambos
chicos se sumieron en un profundo y cómodo silencio, algo que
extrañó a Min viniendo de ChanYeol. No es que le molestara, solo le
resultaba extraño no escuchar la voz grave del menor retumbando en
sus tímpanos, con sus bromas y estupideces.
–
¿Te ocurre algo, Channie?
–
¿A mí? Que yo sepa no... –se encogió de
hombros– ¿Por qué?
–
Es que estás muy callado...
El
chico solo se encogió de hombros nuevamente a modo de respuesta,
dejando que el silencio volviera a extender sus alas sobre ellos
hasta que MinAh lo rompió de nuevo.
–
¿Puedo pedirte consejo, Channie?
–
Por supuesto, noona, sabes que puedes confiar en
mí.
Ella
se mordió el labio, moviendo sus manos de forma nerviosa. No estaba
segura de cómo comenzar, pero quería maquillar
un poco la realidad para saber qué
haría otro en una situación similar.
–
Imagínate... –tragó saliva– Imagínate que alguien te hace algo
muy malo.
–
¿Cómo de malo? –la interrumpió.
–
Lo peor que se te pueda ocurrir, Channie –contestó
tras unos segundos de meditar su respuesta. El menor asintió y MinAh
se dispuso a continuar–. Alguien te ha hecho algo muy malo, ¿no? Y
tú no puedes hacer nada porque esa persona es más fuerte que tú,
Pero... pero un amigo llega y te da la oportunidad de vengarte. ¿Tú
lo harías?
–
Por supuesto –contestó rotundamente.
–
¿Por supuesto? ¿Tan seguro estás...? ¿Incluso
aunque hicieras daño a otras personas?
–
Síp... Que les jodan, así se lo pensarán dos
veces la próxima vez que quieran hacerte algo.
–
Pero... es un tema muy serio, ChanYeol.
–
¿Y qué?
–
Podría... podría afectar a muchas personas, de
forma irreversible...
–
Me da igual, yo lo haría de todas formas, noona.
La sociedad es una mierda, nos oprime y nos encasilla, y, si alguna
vez te pasa algo, no está dispuesta a defenderte. La gente pasa de
ti, les importa poco lo que te ocurra... Hazme caso, noona, véngate.
Seguro que no tendrás otra oportunidad así.
–
Pero...
–
Hazlo y punto. No pierdes nada y seguro que ganas
algo.
*
* *
HeeChul
salió de aquel despacho tan pronto como la reunión con sus socios
hubo terminado. Tras él salieron JunHyung y Joon, ambos unos pasos
por detrás.
–
¿A dónde vas, hyung? –preguntó el primero.
–
Tengo que hablar con JongIn.
–
No creo que sea buena idea. Los médicos le han
dado morfina y está bastante ido –contestó el guardaespaldas,
consciente del estado del más pequeño.
–
Me da igual. Si alguien se está aprovechando de
él o tiene una deuda pendiente con quien sea, yo soy el primero que
debe saberlo.
Joon
negó con la cabeza, no iba a conseguir que cambiara de opinión.
–
Como quieras. Si me necesitas, estaré en mi
dormitorio.
HeeChul
asintió y continuó con su camino con JunHyung aún tras él.
Desde
que ChangSeon había llegado con JongIn en brazos y le había contado
lo que había visto, no había parado de darle vueltas al asunto. Si
tenía algún problema, por pequeño que fuera, debía saberlo para
imponer las medidas necesarios con el único objetivo de asegurar su
bienestar. Y aquella carta de la que le había hablado... no le daba
buena espina.
HeeChul
entró al dormitorio sin llamar antes y cerró la puerta después de
que pasara su acompañante. Miró a la chica que se encargaba de
vendar una herida en el torso del menor y le hizo una seña para que
se largara.
Una
vez solos, el mayor de los Kim lanzó su pregunta sin ningún
miramiento.
–
¿Qué coño has hecho ahora?
Kai
dejó escapar una risa divertida mientras se acomodaba en la cama.
–
¿Es que he tenido que ser yo?
–
¿Por qué sino te iban a dar una paliza?
–
Yo qué sé –se encogió de hombros, hundiéndose
entre sus almohadas.
HeeChul
suspiró. Bastante cabreado venía de la reunión como para que el
otro se dedicara a jugar con él.
–
Ya basta, JongIn. Dime de una puta vez qué has hecho ahora –exigió.
–
¿Y a ti qué te importa? –se quejó Kai,
cansado de las exigencias del otro.
–
Soy tu hermano, JongIn, por no hablar de que
también soy tu tutor legal. Es mi obligación preocuparme por ti.
El
menor rió, visiblemente divertido.
–
¿Ah, sí? ¿Desde cuándo te preocupas tú por
mí?
–
No empecemos.
–
¿Que no empecemos? No he sido yo el que ha
entrado a tu cuarto exigiendo unas explicaciones que no existen,
¿sabes? Además, llevas toda tu puta vida pasando de mi cara, no
vengas ahora a decirme que te preocupas por mí.
HeeChul
iba a contestarle, pero JunHyung se adelantó.
–
¿De qué vas, Kai? Es tu hermano, al menos deberías respetarlo,
¿sabes?
–
¿A ti quién te ha dado vela en este entierro?
–resopló el menor.
–
Yo solito –contestó–. Es que no sabes ni lo
que dices... ¿Cuánta gente crees que daría su vida por estar donde
estás tú? Y te recuerdo que si estás tan bien, es gracias a
HeeChul.
–
JunHyung, te voy a decir una cosa –lo
interrumpió JongIn–. Ni vives aquí ni sabes realmente cómo es
HeeChul, así que cállate y piérdete, ¿quieres?
El
Yong resopló con fastidio. ¿Cómo se atrevía a decirle eso?
–
No te cabrees, JunHyung, es una pérdida de
tiempo.
HeeChul
cogió del brazo a su amigo y lo instó a salir del dormitorio.
–
Te voy a decir una última cosa, JongIn; te guste o no, me debes
obediencia y fidelidad. Tú
no puedes salir de aquí.
Continuará...
¡Buenas! Interrumpo solo un poco para preguntar por aquellos lectores a los que no les gusta el yaoi, ya que tenía pensado hacer una versión censurada de uno de los capítulos, pero antes quiero saber si me merece la pena publicarla o no ;;
Gracias a todos los que leéis y me comentáis <3
.png)
Respondiendo a tu pregunta, a mí no me importa que haya yaoi, así que por mí no hagas la versión censurada ^-^
ResponderEliminarNada de censura! Sin compasión! No mercy (???) Na, ya en serio xD El yaoi está bien nwn puedes publicarlo...Gracias por actualizar ;v; este es mi regalo por comentar? Ay pero si yo no pedí nada TvT Que amor eres Aura ♥♥♥ Me sentí muy feliz por eso :'//3 Bueno, este episodio me gustó mucho mucho *Q* Chanyeol sale mucho aquí 8D (???) Kai es un muchachito rebelde uwu hay que darle unas nalgadas (??) :okya: estuvo genial..Y bueno, estoy de acuerdo con lo que le aconsejó Chanyeollie a Minah~ Viviendo en ese lugar, nada importa, en ese agujero de mala muerte da igual si alguien muere o si alguien vive, y si pasa o no, nadie pierde y nadie gana, a excepción de la persona que vive eso, la que está involucrada me refiero..Así que 8D VENGANZAAA! MUERTE! SANGRE! (???) :okno: Bueno ya mejor me voy u3u gracias por actualizar rlly ♥ creo que te has ido de viaje si no me equivoco, así que al parecer deberemos esperar un poco más por la próxima actualización..Pero está bien *v* tu tienes vida c': es comprensible, además el fic está super genial uwu has hecho un gran esfuerzo c': ♥ Nuevamente gracias por este regalo ;;__;; me has puesto sentimental (? <3
ResponderEliminarNO, NO, NO, NO MERCYYYYYYYYY WE ARE THE BI EI PI (??????????????) Vale no XDDD Lo he preguntado básicamente porque una amiga me ha pedido la versión censurada y ya está escrita, lo que quiero saber es si publicarla o no LOL Posiblemente lo haré, por si en el futuro aparece algún lector más al que no le guste el yaoi, que nunca se sabe (?)
EliminarChi, es tu regalo, porque fuiste la única que me dio amor la última vez ♥♥♥ ;;;;;;;; Cada vez tengo menos comentarios u_u" Así que por eso me emocioné aún más al ver el tuyo ;;
VENDETTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA (?) LOL A saber lo que hará al final... e_é
Sí, me he ido de viaje LOL A Madrid a ver el muscial del Rey León, ha sido un regalo de mis papis porque llevamos cerca de cinco años sin vacaciones ;; Pero ya he vuelto LOL Volví hace un día ya, pero estaba vaga y por eso no te he contestado el comentario XDD No sé si adelantarme esta vez de nuevo o publicar cuando toca, ya veré (?)
Gracias a ti por seguir comentándome siempre por mucho trabajo que te cueste, rlly ♥